lunes, 29 de agosto de 2011

La rutina



Estaban tumbados en el húmedo césped, observando el nublado cielo que con sus gritos presagiaba una gran tormenta. Pero en esos momentos a ninguno de los dos le importaba eso. 

- ¿Por qué? - fue lo único que preguntó él.
+ Simplemente porque ya no siento nada por ti. - La voz de ella sonaba fría y distante;, como si todo aquel asunto le aburriese. 
- ¿De la noche a la mañana? No te creo. Eso es imposible. - 
+ Pues mira, siento decirtelo pero sí, si que es posible. De la noche a la mañana me he dado cuenta que ya no eres nada para mi y que… me aburres. - Estaba siendo dura, pero anoche cuando Morfeo decidió no pasarse por su habitación tuvo tiempo de pensar, llegando así a la conclusión de que otra relación más se había acabado porque una vez más, su necesidad de sentir emociones nuevas, de vivir y de sentir otra vez, habían sido encerradas en el baúl de la monotonía. 
- Pero, ¿es por algo que haya hecho yo? ¿O por qué? Venga, Anne, no puedes dejar de sentir algo por una persona así de la nada. Eso va en contra de la naturaleza humana. - Él intentaba encontrar una razón lógica pero no la encontraba por más que se exprimiese el cerebro. 

Anne bostezo y siguió mirando fijamente esas enormes nubes que empezaban a cubrir el cielo. 
+ Creí que a estas alturas ya te habías dado cuenta que yo no era normal. - Cerró los ojos durante unos segundos y no contesto a su pregunta. Ella siempre había sido una enamorada o mejor dicho una obsesionada de las emociones, de los sentimientos. Siempre le había gustado comenzar una relación por todo lo que conllevaba; la timidez de cuando lo conoces y te das cuenta que sientes por él, la emoción de la primera llamada, del primer mensaje, de la primera llamada perdida… los nervios de la primera cita… el ardor de la primera noche… pero con él todo eso ya había acabado e incluso había superado su propio record personal; pero ya no aguantaba más, el aburrimiento y las ansias estaban acabando con ella.  

- Vale, ya lo entiendo. - Él se levantó ágilmente y la miro con una mezcla de rencor y asco. - Te has cansado de tu juguetito de turno y ahora necesitas otro nuevo, como siempre haces, ¿no? - Se estremeció ante su propia pregunta y su voz escalofriante, pero aún guardaba un poco de esperanza. 
+ ¡Un pin para el niño! Y ahora, apártate, que me tapas el sol . - Utilizo una metáfora y en su interior la idea de un nuevo comienzo la iluminó. 


Reacciones:

5 comentarios:

  1. Me gusto mucho tu entrada, me sentí muy identificada... como un deja vu , sinceramente me encantó tu entrada, el blog... Te sigo! desde ya.. si quieres pasate por mi blog.. :) Besos!

    ResponderEliminar
  2. Un blog y una entrada increible, me gusta muchisimo, te sigo :)
    Pasate por mi blog y si te gusta ya sabes! Un besito muy fuerte (K)
    http://sonrisas-abrazos.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  3. me ha encantado tanto esta entrada como cnocer tu blog, ideal!

    besitos!

    ResponderEliminar
  4. Cñi me ha encantado la entrada... la verdad es que es muy bueno este trozo...
    la chica me ha recordado a la del libro que me estoy leyendo ahora xDD
    Hasta la prooxima
    un besitoo

    ResponderEliminar
  5. Eii ! Tienes un premio en mi blog, sabes?

    ResponderEliminar

Estaré encantada de leer todo lo que quieras decirme, siempre y cuando sea desde el respeto :)